Adiós 2017, Gracias.

Podría contaros por qué me gano la vida haciendo fotografía, o profundizar en por qué cada vez que siento un escalofrío después de pulsar el disparador me agarro tan fuerte a la cámara. Podría explicar por qué compartir conocimentos es de las cosas más bonitas que puede hacer un ser humano… pero no lo haré, al menos con palabras.

Os deseo un 2018 lleno de VIDA.